Primera reconstrucción compleja de pelvis y cadera en Clínica San Pablo La Victoria
Nuestro equipo de Traumatología, liderado por el Dr. Arturo Santa Maria realizó una cirugía reconstructiva de alta complejidad de pelvis y cadera: la corrección de una fractura que había sanado en una posición incorrecta y que comprometía seriamente la movilidad del paciente. Un procedimiento delicado, poco frecuente, que hoy podemos ofrecer cerca de ti.
¿Qué se logró?
El caso correspondió a un paciente de 40 años que arrastraba las secuelas de una fractura de pelvis muy severa tratadas quirúrgicamente sin éxito – por la naturaleza de la fractura – en otras instituciones. Con el tiempo, el hueso había consolidado de forma defectuosa y la cabeza del fémur —el «cuello» del hueso del muslo que encaja en la cadera— se había desplazado hacia el interior de la pelvis. En términos sencillos: la cadera había perdido su forma y su función.
El paciente llegó a nuestra clínica en busca de una opinión médica y una solución a su problema. Tras realizarle los análisis y estudios correspondientes —apoyados en nuestra tecnología de punta, como el Tomógrafo y el Resonador Magnético con Inteligencia Artificial—, nuestro equipo intervino en una Sala de Operaciones inteligente: reconstruyó la zona afectada, devolvió el hueso a su posición correcta y lo estabilizó con una placa especial y tornillos. Es la primera vez que una intervención de esta complejidad se realiza en la sede.
Si tuviste una fractura de cadera o pelvis y quedaste con dolor o dificultad para caminar, no asumas que «así te quedarás». Muchas de estas secuelas tienen solución quirúrgica especializada.
¿Qué es una fractura «mal consolidada»?
Cuando un hueso se rompe, el cuerpo lo «suelda» naturalmente. Pero si la fractura fue muy grave o no se trató de la mejor manera, ese hueso puede unirse en una posición equivocada. A esto se le llama consolidación viciosa, y en zonas como la pelvis o la cadera puede provocar dolor crónico, cojera, una pierna más corta que la otra o una movilidad muy limitada.
Lo importante es que, aunque el hueso ya haya sanado mal, todavía se puede corregir con la técnica y el equipo adecuados.
El dolor persistente meses después de una fractura no es «normal». Es una señal de que vale la pena una evaluación especializada.
¿Por qué es una cirugía tan compleja?
La pelvis es una de las regiones más delicadas del cuerpo. En un espacio reducido conviven huesos, grandes vasos sanguíneos, nervios y órganos como la vejiga. Operar ahí exige máxima precisión.
En este tipo de reconstrucción, además, el reto es doble: no solo hay que reparar, sino primero volver a movilizar un hueso que ya había soldado mal, realinearlo y fijarlo con una placa de reconstrucción diseñada para adaptarse a la anatomía de la pelvis. Todo esto cuidando cada estructura vecina para evitar complicaciones.
Una cirugía de esta magnitud debe realizarse en un centro que cuente con equipo especializado, quirófano equipado y respaldo de atención las 24 horas.
¿Qué significa esto para ti?
Que casos que antes parecían no tener solución —o que obligaban a viajar y buscar atención lejos— hoy pueden resolverse cerca de casa. Recuperar la movilidad, reducir el dolor y volver a la vida cotidiana es posible, incluso después de una lesión grave.
Si tú o un familiar viven con las secuelas de una fractura de cadera o pelvis, o si les indicaron una cirugía compleja, lo más sensato es no quedarse con una sola opinión. Cada caso es único y merece una evaluación cuidadosa por parte de un especialista.
En Clínica San Pablo La Victoria te acompañamos en ese paso:
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